1. PESCA Y MARISQUEA CON RESPONSABILIDAD
1.2. EL PROBLEMA INVISIBLE: SEDALES Y ANZUELOS
Muchos de los residuos más peligrosos del mar apenas se perciben a simple vista. Sedales y liñas, anzuelos, plomos y otros aparejos abandonados en la costa o en el agua pueden continuar dañando fauna marina durante años, incluso después de haber sido desechados, constituyendo una de las formas más dañinas de contaminación marina.
Este fenómeno se conoce internacionalmente como ghost gear o “artes de pesca fantasma”, y está causado de forma mayoritaria por el abandono en el mar de redes o paños de redes utilizadas en la pesquería “profesional” de altura. Sin embargo, aunque en menor medida, el abandono de materiales utilizados en la pesca recreativa también puede generar impactos graves en el medio natural costero y marino de Lanzarote y La Graciosa.
Todos ellos pueden evitarse con un gesto muy sencillo y al alcance de todas las personas: no dejar ningún residuo en la costa o en el mar, así de simple.
1.2.1. CUANDO EL MAR SIGUE ATRAPANDO ANIMALES
Un sedal o una liña abandonada no deja de afectar la naturaleza cuando alguien se marcha de la costa. Puede seguir atrapando y matando peces, aves marinas, tortugas y otras especies durante mucho tiempo.
Los enredos provocan heridas graves, amputaciones, dificultades para nadar o alimentarse, agotamiento e incluso la muerte por asfixia o inanición.
Los anzuelos también pueden quedar clavados en picos, aletas, caparazones o sistemas digestivos de numerosos animales marinos.
Según el informe Stop Ghost Gear de WWF (VER ENLACE), los residuos marinos y las artes de pesca abandonadas han afectado al 66% de las especies de mamíferos marinos, al 50% de las aves marinas y a todas las especies de tortugas marinas.

1.2.2. UN RESIDUO QUE PERMANECE DURANTE AÑOS
Muchos sedales están fabricados con nylon y otros materiales sintéticos que no son biodegradables a corto plazo, lo que genera diversos problemas en el ecosistema.
> Pueden permanecer años o incluso décadas en el medio marino.
> Continúan atrapando fauna durante mucho tiempo.
> Terminan fragmentándose en microplásticos.
Estos pequeños fragmentos acaban incorporándose a la cadena alimentaria marina y afectan tanto a la biodiversidad como a la salud de los ecosistemas.
Según WWF, se estima que entre 500.000 y 1 millón de toneladas de artes de pesca terminan cada año en los océanos de todo el mundo, constituyendo al menos el 10% de la basura marina.
1.2.3. DAÑOS SOBRE LOS FONDOS MARINOS
Los sedales y aparejos abandonados no solo afectan a la fauna, también dañan hábitats marinos esenciales.
En Canarias, estos residuos pueden engancharse en fondos rocosos, deteriorar praderas de sebadales, afectar a zonas de refugio y reproducción y alterar ecosistemas especialmente sensibles.
Los sebadales, además de albergar una enorme biodiversidad, ayudan a oxigenar el agua, estabilizar los fondos y proteger la costa frente a la erosión.
1.2.4. UN PEQUEÑO GESTO QUE CAMBIA MUCHO
Aunque un solo sedal pueda parecer insignificante, la acumulación de residuos abandonados genera un impacto significativo sobre el litoral y la fauna marina.
Evitarlo es sencillo, pero decisivo. Recuerda siempre, cuando termines de pescar desde la costa o desde una embarcación:
> Recoger siempre tus plásticos, sedales, anzuelos y plomos. Incluso si se trata de un pequeño hilo de sedal cortado o desechado, no lo abandones nunca en la costa.
> No dejar nada en la zona de pesca: latas, bolsas, botellas u otros recipientes o envases de plástico, llévate todos tus residuos y deposítalos después en el contenedor adecuado más próximo a tu lugar de pesca o a tu hogar.
> Si puedes, no dudes en retirar también otra basura que observes en la zona donde pescas, aunque no sea tuya. Tu positivo y valioso gesto se sumará al de otras muchas personas que ya lo hacen y que se esfuerzan por mantener la costa y el mar libre de peligros para la naturaleza. Además, tu formidable ejemplo servirá de referente para otras personas que puedan seguir tu consejo y tus buenas prácticas.


Cada residuo que no llega al mar es una trampa menos para la vida marina.

