2. CUIDANDO LA COSTA
Y EL MAR
2.3. COSTAS ROCOSAS Y CHARCOS: ECOSISTEMAS MUY SENSIBLES
Muchas especies intermareales presentan además un crecimiento lento y una capacidad limitada de recuperación ante alteraciones constantes.
2.3.2. NO EXTRAER NADA NI ALTERAR EL ENTORNO
Mover piedras, capturar pequeños animales, arrancar organismos o llevarse elementos naturales de forma descontrolada sin atender a las normas vigentes que regulan estas actividades, altera el equilibrio de estos ecosistemas.
Muchas especies dependen de grietas, charcos y zonas rocosas para refugiarse frente al oleaje y los depredadores.
Incluso acciones aparentemente pequeñas pueden afectar microhábitats esenciales para numerosas formas de vida marina.
La biodiversidad litoral canaria incluye además especies endémicas y hábitats especialmente sensibles asociados al origen volcánico de las islas.

2.3.1. EL IMPACTO DEL PISOTEO
Las costas rocosas y charcos intermareales albergan especies muy sensibles al tránsito humano. Moluscos, algas, pequeños crustáceos, erizos y otros organismos dependen de estos hábitats para sobrevivir frente al oleaje y las condiciones extremas del litoral.
El pisoteo continuado puede tener distintos impactos negativos:
> Destruir pequeños organismos.
> Alterar zonas de refugio y reproducción.
> Dañar algas y comunidades marinas.
> Aumentar la erosión natural.

