4. CUIDA EL MAR DESDE TU HOGAR: CONSUMO DE AGUA RESPONSABLE
4.2. TODO LO QUE VA POR EL DESAGÜE, NO DESAPARECE

4.2.1. LIMITACIONES DEL SISTEMA DE SANEAMIENTO
Las estaciones depuradoras están diseñadas para tratar el agua residual antes de su devolución al medio, eliminando materia orgánica, sólidos y parte de los contaminantes. Sin embargo, no todos pueden eliminarse completamente con los sistemas convencionales.
La Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA) identifica que contaminantes como microplásticos, residuos farmacéuticos y ciertos compuestos químicos persistentes siguen estando presentes en aguas tratadas y pueden llegar al mar.
4.2.2. EL ORIGEN DEL PROBLEMA
El buen funcionamiento del sistema depende en gran medida de lo que se introduce en él desde los hogares.
Muchos residuos cotidianos no están pensados para ser tratados por las depuradoras y generan problemas tanto en la red como en el tratamiento del agua.
Aceites y grasas de cocina, toallitas húmedas y productos no biodegradables, residuos higiénicos, determinados productos de limpieza, restos farmacéuticos, pequeños residuos sólidos, pinturas, disolventes y otros químicos domésticos son algunos de los más perjudiciales.
La Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS) señala que los residuos no adecuados en redes de saneamiento son una de las principales causas de incidencias en sistemas urbanos en España.
Además, muchos de estos residuos no desaparecen completamente tras la depuración y pueden terminar afectando a ecosistemas acuáticos y marinos.
4.2.3. ACEITES Y GRASAS
Arrojar los restos de aceites de cocina y grasas por el fregadero provoca importantes problemas en la red de saneamiento:
> Se solidifican en tuberías
> Reducen el caudal
> Generan obstrucciones progresivas
> Aumentan el coste de mantenimiento
Según el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO), un solo litro de aceite usado puede contaminar grandes volúmenes de agua y complicar su tratamiento.
La recomendación es guardar el aceite usado en una botella o garrafa y llevarla posteriormente a un punto limpio, o a un contenedor de aceite doméstico de tu población.

4.2.4. TOALLITAS HÚMEDAS
Pese a las advertencias que llevan años realizando desde el Consorcio del Agua y desde Canal Gestión Lanzarote, muchas toallitas húmedas siguen siendo arrojadas a la red, generando graves problemas.
> No se descomponen como el papel
> Se acumulan en redes y estaciones de bombeo
> Provocan atascos y desbordamientos de aguas fecales
Bastoncillos, compresas, tampones, preservativos, colillas y pequeños plásticos también afectan gravemente al funcionamiento del alcantarillado y las depuradoras.
Incluso muchas toallitas etiquetadas como “biodegradables” continúan generando problemas en las redes de saneamiento.
El váter no debe utilizarse NUNCA como papelera.
4.2.5. LA CONTAMINACIÓN MENOS VISIBLE
No toda la contaminación asociada al agua doméstica es visible. Muchos contaminantes llegan al sistema de saneamiento de forma casi imperceptible durante actividades cotidianas del hogar.
Entre las principales fuentes se encuentran:
> Lavado de ropa sintética, que libera microfibras plásticas.
> Desgaste de materiales plásticos de uso diario.
> Polvo doméstico.
> Algunos cosméticos, productos de higiene y artículos de limpieza con compuestos sintéticos persistentes.
Estudios de la Comisión Europea indican que una sola carga de lavadora puede liberar cientos de miles de microfibras, una parte de las cuales no es retenida completamente por las depuradoras.
Además, existen otros contaminantes que también generan preocupación ambiental, como determinados residuos farmacéuticos y productos químicos domésticos.
Medicamentos, antibióticos y restos de productos sanitarios no deben arrojarse nunca por el váter o el fregadero, ya que pueden alterar los ecosistemas acuáticos y dificultar los procesos de depuración. La recomendación es depositarlos siempre en farmacias o puntos específicos de recogida autorizados.
